Qué es la vivienda cooperativa

El modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso se basa en la organización cooperativa y sin ánimo de lucro para proporcionar vivienda digna a un precio asequible a las personas socias. Mediante el pago de una cuota inicial y una cuota de uso mensual, asequible, estas disfrutan de un derecho de uso indefinido sobre una de las viviendas.

Este modelo que concibe la vivienda como bien de uso y no de inversión, apuesta  por su desmercantilización como derecho fundamental que es. Es un modelo colectivo que permite desarrollar proyectos de convivencia sociales, participativos y solidarios, impulsado por las futuras personas usuarias. Un modelo que puede incidir en la transformación social, impulsando una economía solidaria y sostenible que pone en el centro el bienestar y cuidado de las personas y del medio ambiente.

  • Propiedad colectiva en cesión de uso

    Donde la propiedad del edificio de viviendas es de la cooperativa y, por lo tanto, colectiva. Las personas socias pueden ser usuarias indefinidas de una vivienda y de los espacios comunitarios, realizando una aportación inicial y abonando una cuota mensual asequible.

    Si la socia habitante decide abandonar la cooperativa o cambiar de vivienda, puede renunciar al derecho de uso recuperando la aportación de capital inicial. La cooperativa podrá volver a asignar la vivienda a otra socia expectante en las mismas condiciones de accesibilidad a precio asequible, que disfrutaba la socia anterior. El derecho de uso, por lo tanto, será siempre otorgado por la cooperativa, aunque podrá transmitirse entre personas convivientes o sus descendientes, siempre que estas sean socias.

    El hecho de mantener la propiedad de forma colectiva como apuesta para la generación de un patrimonio común e irrepartible entre las socias, así como el acceso a la vivienda a través de un derecho de uso, son los elementos singulares y diferenciales de este modelo con respecto a los modelos de cooperativas de vivienda de promoción y venta.

    Se trata, por lo tanto, de un modelo no especulativo, en el que la vivienda es considerada como un bien de uso, gestionada bajo criterios de ausencia de lucro, trabajando activamente en la accesibilidad de carácter asequible de la misma, a la vez que se imposibilita la generación de plusvalías o lucro individual a través de este derecho fundamental.

  • Impulsada por las futuras personas usuarias

    La cooperativa, y por lo tanto las futuras socias habitantes y socias colaboradoras, colectivamente, son las encargadas de gobernar el proceso y decidir sobre el proyecto.

    La fórmula de cooperativa sin ánimo de lucro ofrece un modelo de organización democrático, horizontal, transparente i participativo que pone a las personas y sus necesidades, y no al capital, en el centro de la actividad. Este modelo de organización permite proveer de vivienda digna a sus socias a un precio asequible y de un edificio que posibilite y facilite el modelo de convivencia que les personas socias hayan acordado.

    La organización cooperativa suple la figura del promotor y comercializador presente en la mayoría de promociones inmobiliarias, hecho que permite:

    • Reducir costes de la promoción, al eliminar el beneficio de promoción y comercialización existente en las promociones tradicionales;
    • Diseñar y adecuar el edificio y las viviendas según los intereses y voluntades de las personas usuarias finales, definiendo, por ejemplo, los espacios comunes que dispondrá, medidas de ahorro energético, materiales de construcción, etc.; y
    • Reducir costes a través de un mayor control del proyecto, del diseño y del proceso de construcción del edificio.

    Será necesaria la colaboración de profesionales y equipos de soporte técnico para acompañar a las socias de las cooperativas en la toma de decisiones a la hora de definir la organización y el proyecto, sean estos de naturaleza jurídica, societaria, arquitectónica, económica… Entendemos que estos equipos externos al proyecto deberán trabajar activamente para empoderar a las futuras usuarias, acompañándolas y asesorándolas en la toma de decisiones, pero serán las propias organizaciones las protagonistas del proceso de creación de un proyecto y las que decidan que tareas delegan en los equipos técnicos de trabajo.

  • Asequible, estable y flexible

    El modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso es una forma de acceso a la vivienda que presenta tres cualidades destacadas: precio asequible, estabilidad y flexibilidad.

    Precio asequible. El ajuste de los costes de producción, fruto del proceso de autopromoción, permite reducir el precio final de las promociones y, por tanto, el total de dinero a retornar en caso de haber requerido financiación; lo que permite trabajar en el menor esquema de aportaciones posible por parte de las futuras personas habitantes y unas cuotas asequibles para la mayor parte de las rentas familiares, que se abonarán mientras se sea usuaria de la cooperativa.

    Si tomamos como referencia proyectos actualmente en curso en Catalunya, las aportaciones iniciales de capital, que se retornan en el momento de renunciar al derecho de uso de la vivienda, se sitúan entorno los 16.000 € de media. Las cuotas mensuales, que engloban el retorno de la financiación y la creación de patrimonio cooperativo, el mantenimiento y conservación del edificio y el resto de gastos habituales, se intentan equiparar, de media y en el caso d’Habitatges La Borda, a la Renta Mínima de Inserción (426 €/mensuales).

    Estabilidad. El derecho de uso sobre una vivienda tiene carácter indefinido en el tiempo, y solo finaliza si las personas habitantes así lo solicitan. Lo que permite ofrecer a las personas usuarias una estabilidad importante, pudiendo disponer de la vivienda a lo largo de toda su vida, adecuándola y modificándola de acuerdo a sus necesidades de cada momento. Este derecho de uso se puede transmitir entre las personas convivientes de una vivienda en caso de que su composición pueda variar, o a sus descendientes, siempre y cuando sean socias de la cooperativa.

    Flexibilidad. A la vez, la fórmula de derecho de uso aporta flexibilidad, hecho que permite a las usuarias dejar la vivienda que ocupan en el momento en que renuncien al mismo, y recuperando la aportación de capital inicial. Un capital que, por ejemplo, podrán destinar a una nueva aportación de capital para acceder a una vivienda de otra cooperativa

  • En comunidad y compartiendo espacios

    La forma cooperativa y el proceso de autopromoción permiten que las futuras usuarias tomen decisiones sobre el modelo de convivencia que quieren impulsar en el futuro edificio.

    De esta manera se pueden optimizar ciertos servicios y equipamientos que normalmente incorporamos en los espacios privados de cada vivienda (como lavandería, taller de herramientas, espacio de curas, sala polivalente, comedor con mayor capacidad, piso para invitados, etc.). A la vez permite impulsar modelos de habitar de manera colectiva que apuesten por una mayor convivencia, colaboración y solidaridad entre usuarias de la cooperativa.

  • Sostenible

    El gobierno y participación de las personas socias en el proceso de definición del edificio, así como la posible gestión posterior colectiva del mismo, permiten introducir sistemas pasivos y activos de ahorro energético y mejora del confort, para reducir el impacto ambiental, produciendo/suponiendo, a la vez, una reducción de los consumos y un ahorro económico.

    La vivienda cooperativa en cesión de uso se puede desarrollar mediante la construcción de un edificio nuevo, o a través de la rehabilitación o adecuación de edificios existentes. Permite, así, tanto la reutilización del parque residencial existente, como la consolidación de la trama urbana mediante la generación de nueva vivienda en los espacios urbanos libres disponibles. En cualquiera de los dos casos, la cooperativa tiene la capacidad de impulsar edificios sostenibles y de bajo impacto que apuesten por la máxima eficiencia de los consumos asociados – y la consecuente reducción del coste asociado– y de los materiales utilizados.

  • Impulsando una economía social

    El modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso se enmarca dentro de los principios de la economía social, solidaria y feminista: situando en el centro de la actividad económica la satisfacción de las necesidades de las personas y de las comunidades, la sostenibilidad del proyecto y la de su entorno, y se aleja de criterios basados en el lucro o la rentabilidad.

    El proceso de promoción y construcción o rehabilitación de las viviendas, así como la posterior gestión y administración del edificio y la cooperativa –en la medida que tengan una actividad económica asociada– son una oportunidad para impulsar y dinamizar el tejido de la economía social y transformadora; mediante la colaboración y la intercooperación entre proyectos e iniciativas existentes, como los que encontramos en el campo de las finanzas o de la arquitectura, los servicios jurídicos y los de gestión; o impulsando proyectos de base cooperativa y de orientación transformadora que puedan procurar a las viviendas cooperativas servicios o productos que en la actualidad solo se encuentran dentro de la economía convencional.

    La promoción de las relaciones entre proyectos de viviendas cooperativas solo puedo sumar capacidades y multiplicar potencialidades, impulsando la creación de un mercado social, ahora también en el ámbito de la vivienda.

Experiencias existentes

  • Modelos de otros países

    El modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso cuenta con un largo recorrido en diversos países. Dinamarca, Suecia, Alemania o Uruguay cuentan con experiencias ampliamente consolidadas, aunque cada una de ellas presentan especificidades y recorridos singulares.

    Cooperativas Andel y Asociaciones Almene – Dinamarca

    En Dinamarca existen dos modelos que provienen del cooperativismo y el asociacionismo: El Andel y el Almene. En el año 2015, casi el 30% de las viviendas de Dinamarca (y más del 50% de las de Copenhague) formaban parte de estos dos modelos, con un dilatado recorrido histórico, un amplio reconocimiento y una fuerte implantación en el conjunto del territorio. Artículo: Asociaciones y cooperativas de vivienda en Copenhague y Dinamarca, de Lorenzo Vidal-Folch.

    Modelo FUCVAM – Uruguay

    Las más de 600 cooperativas autogestionadas existentes, se agrupan formando la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM), una estructura de grado superior que cuenta con más de 50 años de trayectoria y que, en total, incorpora más de 20.000 viviendas. fucvam.org.uy

  • Iniciativas en Catalunya

    Cal Cases

    Cal Cases es una cooperativa de viviendas en cesión de uso ubicada en el Bages. Desde 2007, más de 30 personas impulsan una experiencia de vida en ámbito rural y en comunidad, buscando una alternativa al actual modelo hegemónico. calcases.info

    La Borda

    Habitatges La Borda es una cooperativa de viviendas de propiedad colectiva y autoorganizada que nace en torno a la reivindicación de la Plataforma Can Batlló és pel Barri, bajo la idea «construïm habitatge per construir comunitat». El proyecto lo forman unas sesenta personas, que promueven un edificio de 28 viviendas de protección oficial en el perímetro del antiguo recinto fabril de Can Batlló, en Sants, Barcelona. laborda.coop

    Princesa 49

    Princesa 49 es uno de los proyectos que impulsa y gestiona Sostre Cívic, una cooperativa que apuesta por el modelo en cesión de uso. El inmueble, ubicado en el centro de Barcelona, está formado por cinco viviendas y se encuentra actualmente en fase de  rehabilitación. sostrecivic.coop